Imagen de la Divina Misericordia con rayos rojo y blanco
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La Coronilla de la Divina Misericordia: texto completo, historia y promesas

La Coronilla de la Divina Misericordia fue revelada a Santa Faustina en 1935. Texto completo, cómo rezarla en el Rosario y las promesas de Jesús.

Origen de la Coronilla

La Coronilla de la Divina Misericordia fue transmitida por Jesús a la religiosa polaca Santa Faustina Kowalska (1905-1938) el 13 de septiembre de 1935, según recoge su «Diario». Jesús le indicó que se rezara sobre el Rosario ordinario como poderoso instrumento para obtener misericordia para los pecadores, especialmente en la agonía de la muerte.

Santa Faustina fue canonizada por Juan Pablo II en el año 2000. La fiesta de la Divina Misericordia se celebra el primer domingo después de Pascua.

Texto completo de la Coronilla

Para comenzar (en el crucifijo)

Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, en expiación de nuestros pecados y los del mundo entero.

En las cuentas grandes (Padre Nuestro)

Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, en expiación de nuestros pecados y los del mundo entero.

En las cuentas pequeñas (Ave Marías) — se repite 10 veces por decena

Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

Al final (3 veces)

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

Cómo rezar la Coronilla en el Rosario

  1. Comienza con el Credo (opcional).
  2. En el crucifijo y cuentas grandes: oración del Padre Eterno.
  3. En cada una de las 10 cuentas pequeñas de cada decena: «Por su dolorosa Pasión…»
  4. Después de las 5 decenas: «Santo Dios…» (3 veces).

Las promesas de Jesús a Santa Faustina

Según el Diario de Santa Faustina, Jesús prometió:

  • «Al rezar esta coronilla, acercarás a la humanidad a Mí.»
  • «Quien rece esta coronilla, en la hora de su muerte, no la abandonaré.»
  • «Cuando se rece junto a un moribundo, intercederé entre la Justicia Divina y el alma que agoniza.»

La hora de la Misericordia

La tradición señala las tres de la tarde como la «Hora de la Misericordia», momento en que Jesús murió en la Cruz. Es considerada especialmente propicia para rezar la Coronilla o el Via Crucis.